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En un lugar del Comtat…….
Lorcha ha sido escenario del paso de multitud de civilizaciones debido a su privilegiada ubicación en tierras bañadas por el rio Serpis, si bien no se ha podido determinar cual de ellas fue la que establecio el pueblo en su actual emplazamiento. Para encontrar a los primeros habitantes de la zona, podemos recurrir a los fragmentos de sílex hallados en una de las cuevas del “Barranc de les Foies” y los raspadores y buriles en la cueva del “Gorigori” que nos remontan a la edad de piedra, aproximadamente al 9000 A.C., en el epipaleolítico (fase final del paleolítico). También, en otra cueva del “Barranc de les Foies” y en la vertiente del “Castell de Perpuixent” se han encontrado yacimiento con restos como cerámica a mano lisa, dientes de hoz y fragmentos de piedra negra con una cara pulida pertenecientes a asentamientos que se remontan a la “edad de bronce”, específicamente al “bronce antiguo” (2000-1500 A.C.).
Algunos historiadores atribuyen la creación del pueblo en su actual ubicación a los Romanos, dato que no ha podido ser verificado por la imposibilidad de discernir hasta esos extremos por falta de pruebas determinantes. Se han encontrado restos de un yacimiento medieval datado en los siglos XII-XV en el “Pla de Canassia”, en esta época, la opinión más extendida es que ya existía el castillos de Lorcha momento en que pertenecía a Mohammad Abu Abdallah Ben Hudzäil al Sähuir, el caudillo musulmán conocido por el sobrenombre de Al-Azraq (el de los ojos azules) el que además tenía el control de los valles de “Alcalá” y “Gallinera” debido al pacto de vasallaje que había firmado con Jaime I de Aragón durante la reconquista. Sin embargo, durante las revueltas protagonizadas por Al-Azraq durante los años 1244 y 1276, año en el que el caudillo musulmán acabó encontrando la muerte mientras se encontraba sitiando Alcoy, el castillo de Perpuixent fue destruido, lo que pudo significar el fin de la fortaleza. Más tarde, en el 1269, el rey cedería el castillo y la villa a Gil Garcés de Azagra pasando posteriormente a manos de Arnau de Romaní quien donaría el castillo y el valle a los caballeros de la orden del Temple en el 1288. Fueron ellos quienes lo reconstruyeron casi en su totalidad hasta el año 1307 en el que la orden de los Templarios fue disuelta y pasó por orden de Jaime II a la Orden de Montesa concediéndoseles la carta de población en 1334 Tras la expulsión de los moriscos en 1609, Lorcha fue repoblada por mallorquines contando en 1646 con 30 casas de núcleo urbano.